Rehabilitación energética.

La reforma inteligente que necesita su vivienda.

El principal objetivo de las actuaciones de rehabilitación energética en edificios existentes es conseguir una reducción de las emisiones de CO2 y, con ello, una mejora significativa en el consumo de energía final. De este modo las edificaciones actuadas pueden mejorar en varias letras su calificación o etiqueta energética.

Entonces, ¿En qué consiste una rehabilitación energética?

Es un tipo de construcción que presta especial atención a la cantidad y continuidad del aislamiento térmico, control de la estanqueidad al aire en muros ciegos y en ventanas y, la calidad del aire interior.

Estos aspectos han sido históricamente olvidados en las edificaciones y los responsables directos de las denominadas hipotecas energéticas”, término desafortunadamente muy de moda en la actualidad.

Una vivienda en la que se haya acometido una rehabilitación energética integral, puede llegar a obtener ahorros de hasta un 80% del consumo de energía de climatización, todo ello sin tener que actuar sobre instalaciones existentes.

¿Y que hay del confort final?

Aunque hasta el momento solo se han mencionado las bondades del ahorro de energía, el confort es el otro objetivo prioritario que se persigue en este tipo de intervenciones, obteniéndose unos resultados excelentes de los cuales destacamos los siguientes:

●          Temperatura estable a lo largo del día.

●          Regulación de la humedad relativa interior.

●          Eliminación de corrientes de aire.

●          Mejora significativa en la acústica.