Aislamiento térmico.

El aislamiento térmico de una vivienda es una cuestión muy importante que nos afecta a todos, ya sea por confort, por ahorro, por salud o por otras razones. Y es que en el interior de nuestras viviendas dedicamos gran parte de nuestras vidas.

Desde el punto de vista térmico, una vivienda es un conjunto compuesto de distintos materiales en contacto con un entorno más o menos frío o caliente, en función de la estación del año, la hora del día o las condiciones meteorológicas. Por tanto, las transferencias de calor se producen constantemente. La función del aislamiento térmico es impedir dichas transferencias de calor.

Aislamiento térmico en paredes.

La importancia del aislamiento en las paredes que dan al exterior y las que dan a un local no calefactado, como un garajes o escaleras comunes.

En una vivienda, una pared que da al exterior, y no está bien aislada térmicamente, es una pérdida energética muy importante, que además reduce drásticamente el confort para sus habitantes.

Esta pérdida de confort se produce por dos razones principalmente:

  • Por conducción: Bajada o calentamiento brusco de la temperatura en el interior de la estancia. Si la pared se enfría o calienta, lo mismo sucede con la estancia.
  • Por radiación: Se produce el efecto de pared fría en invierno y pared caliente en verano. 

Aislamiento térmico en fachadas.

La fachada es una de las zonas donde más perdidas térmicas se producen en una vivienda.

Durante el invierno, el interior de una vivienda está caliente y el exterior frio. Las pérdidas de calor al exterior se producen principalmente por dos motivos:

  • Por Conducción de Calor o Frío: De forma directa por falta de aislamiento de las fachadas.
  • Por Circulación de Aire Frío: E aire frío del exterior, se introduce en la cámara de aire, a través de grietas o pequeñas fisuras, enfriando directamente el tabique interior, y además llegando incluso a entrar en la vivienda por enchufes, por cajas de persiana u otras vías.

Durante el verano, el sol se proyecta en las fachadas, calentando enormemente la hoja exterior de la fachada. Y si ésta está mal aislada, calientan directamente la hoja interior de la fachada, calentando por tanto el interior de la vivienda.

Aislamiento térmico en techos.

El aislamiento térmico de falsos techos de pladur o escayola es muy importante para el buen confort en la vivienda.

Durante el invierno, el aire caliente del interior de la vivienda se eleva, porque tiene menor densidad que el aire frío y entra en contacto con el techo de la vivienda. Si este está mal aislado térmicamente, estará frío si por encima de él hay un forjado, o bien una terraza o un local no calefactado como una buhardilla.

Durante el verano, el sol calienta bruscamente la cubierta, y ésta a su vez transmite el calor al interior si los techos no están bien aislados térmicamente.

Aislamiento térmico en cubiertas.

A través de las zonas de cubierta se producen grandes pérdidas térmicas.

Una cubierta deficientemente aislada produce pérdidas térmicas muy grandes en la vivienda.

Durante el invierno, el aire caliente del interior, por convección sube y toca el techo. Si es una última planta del edificio, o chalet, y arriba está el tejado, el techo está permanentemente enfriado por el frío del exterior, ya que el forjado de hormigón, o con pilares y bovedillas son buenos conductores térmicos

Durante el verano, se produce la transmisión de calor en sentido inverso. El sol potente del verano, que incide verticalmente, calienta la cubierta durante los largos días, por lo que en la zona de bajo cubierta se pueden alcanzar fácilmente temperaturas muy altas, del orden de 40º-50ºC.

Aislamiento térmico en suelos.

Un suelo frío es una sensación térmica muy desagradable. Esto se puede evitar mediante un adecuado aislamiento.

El aislamiento térmico del suelo es muy importante desde el punto de vista del confort, ya que no solo baja la temperatura del recinto, sino que además la sensación térmica de frío que viene desde el suelo es muy desagradable. Los pies se enfrían y no se acaba de encontrar el confort en la vivienda aunque se suba la calefacción.

Los suelos fríos se dan en zonas de la vivienda sobre garajes, sobre porches o sobre locales. Los primeros pisos, por tener zonas de porches o portales, o bien los bajos, por tener garajes debajo son lugares que habitualmente hay que aislar.