Envolvente térmica.

Principio de la envolvente térmica y correcta ejecución.

Uno de los fundamentos básicos de la construcción basada en el estándar Passivhaus, es que la capa de aislamiento térmico debe ser continua entre todos los elementos de la envolvente del edificio. Esta condición debe cumplirse en fachadas, cubiertas y suelos.

A modo de ejercicio práctico, solo si conseguimos dibujar con un rotulador una línea continua por toda la envolvente del edificio sin levantarlo del papel, habremos conseguido una perfecta capa de aislamiento continua.

Por tanto, se puede concluir que hay dos aspectos fundamentales en el diseño del aislamiento térmico de los edificios a los que deben prestarse un máximo interés:

●          Continuidad del aislamiento.

●          Posición del aislamiento.

La continuidad del aislamiento es vital importancia en el diseño de la envolvente térmica de edificios, ya que una irrupción es esta supone un puente térmico y, por consiguiente, una pérdida de energía y confort considerable.

Con respecto a la posición del aislamiento, no existe una única correcta colocación. En función del clima donde estemos diseñando el edificio, tomaremos la decisión de su colocación por el interior o por el exterior. Cierto es que su colocación por el exterior facilita mucho el proceso constructivo de la envolvemte térmica.

Otro aspecto importante de la envolvente térmica de los edificios es la inercia térmica, la cual podemos definir de manera simplificada como la capacidad que tienen los materiales de acumular energía, que se traduce en mayor o menor estabilidad térmica.

La posición del aislamiento, así como la naturaleza de este, en un aspecto fundamental para conseguir una temperatura interior más estabilizada y una menor dependencia de las fluctuaciones térmicas exteriores.

El valor de inercia térmica de un material aislante depende de la naturaleza de este, es decir, es una característica intrínseca y debe tenerse muy presente a la hora de la elección en un diseño Passivhaus.

De mejor a peor valor de inercia térmica, podemos hacer una lista no exhaustiva de los materiales aislantes existentes en el mercado.

●          Aislamientos vegetales: Celulosa, corcho natural de alcornoque, etc.

●          Aislamientos pétreos: Lana de roca, fibra de vidrio, vidrio celular, etc.

●          Aislamientos sintética: Poliestirenos, poliuretanos, etc.

¿Cuanto aislamiento térmico debemos colocar?

Los espesores de aislamiento térmico en una edificación diseñada bajo estándar Passivhaus, difieren en gran medida de los mínimos que marcan las normativas de construcción.

Como ejemplo, sirvan estos valores típicos de aislamiento en centro Europa:

Cubierta: En una construcción Passivhause la transmitancia es igual o inferior a 0,15W/m2K, lo que supone un espesor medio de aislamiento térmico de 30 a 40 cm; Mientras que en una construcción nueva diseñada sin el estándar Passivehause la transmitancia es igual o inferior a 0,20W/m2K, lo que supone un espesor medio de aislamiento térmico de 15 a 20 cm.

Fachada: En una construcción Passivhause la transmitancia es igual o inferior a 0,15W/m2K, lo que supone un espesor medio de aislamiento térmico de 24 a 30 cm; Mientras que en una construcción nueva diseñada sin el estándar Passivehause la transmitancia es igual o inferior a 0,28W/m2K, lo que supone un espesor medio de aislamiento térmico de 12 a 16 cm.

Suelo: En una construcción Passivhause la transmitancia es igual o inferior a 0,25W/m2K, lo que supone un espesor medio de aislamiento térmico de 15 a 30 cm; Mientras que en una construcción nueva diseñada sin el estándar Passivehause la transmitancia es igual o inferior a 0,35W/m2K, lo que supone un espesor medio de aislamiento térmico de 8 a 18 cm.

En España estos valores son menos restrictivos ya que disfrutamos de temperaturas más suaves en gran parte de geografía nacional. No obstante, los valores obtenidos de aislamiento térmico seguirán duplicando e incluso triplicando los mínimos normativos del código de construcción Español.